| La crisis no ha terminado |
| 02/09/10 |
Los lectores preguntan si la crisis financiera ha terminado, si la recuperación es real y, si no, cuáles son las perspectivas de los norteamericanos. La respuesta corta es que la crisis financiera no ha terminado, la recuperación no es real, y lo que EE.UU. enfrenta es una crisis peor que la financiera. Aquí está la situación como yo la entiendo:
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Por Paul Craig Roberts
La crisis global se entiende como una crisis bancaria acaecida por una despreocupada desregulación de la arena financiera de los EE.UU. Los bancos de inversión negociaron sus activos a niveles altamente irresponsables, lanzaron instrumentos financieros cuestionables con valorizaciones de inversión fraudulentos, y emitieron instrumentos a través de ventas directas a los clientes en lugar de hacerlo a través de los mercados.
La crisis fue iniciada cuando los EE.UU. permitió que Lehman Brothers cayera, amenazando así el mercado de valores por todas partes. La crisis fue utilizada por los bancos de inversión, los cuales controlan la política económica de los EE.UU., para asegurarse subsidios masivos para sus propios beneficios a costa de un rescate de los contribuyentes y la Reserva Federal. Cuánto de la crisis era real y cuánto fue "inflada", es lo que no sabemos hasta ahora.
Como la mayor parte de los instrumentos derivados nunca habían sido valorados en el mercado, y como su composición exacta entre los buenos y malos préstamos era desconocida (los instrumentos están basados en paquetes de préstamos asegurados), el "gobierno" del mercado condujo a que los valores se depreciaran, amenazando así la solvencia de muchas instituciones financieras. También, la regla que prohibía las ventas a corto plazo había sido quitada, haciendo posible que los fondos de cobertura y los especuladores destruyan el valor del mercado de acciones de ciertas empresas, echando abajo los precios de sus acciones.
La solución obvia era suspender el "gobierno" del mercado hasta que pueda establecerse una mejor idea de los valores de los instrumentos derivados y prevenir el abuso de las ventas a corto plazo, que estaba destruyendo el valor de las acciones empresariales. En lugar de eso, la gente de Goldman Sachs a cargo del Tesoro de los EE.UU. y, quizás, también de la Reserva Federal, utilizó la crisis para asegurar subsidios a los bancos de los contribuyentes de los EE.UU. y de la Reserva Federal. Esto parece como una crisis manipulada así como una real debido a la avaricia provocada por la desregulación financiera.
La crisis no habrá terminado hasta que se restaure la regulación financiera, pero Wall Street ha podido bloquear la re-regulación. Por otra parte, la respuesta a la crisis ha plantado las semillas para nuevas crisis. Los déficits presupuestarios del gobierno han estallado. En los EE.UU. el déficit presupuestario federal del ejercicio económico 2009 era $1,4 trillones, tres veces más que el déficit del 2008. Los déficits presupuestarios del presidente Obama para el 2010 y el 2011, según el último informe, sumarán $2,9 trillones, y esta estimación se basa en la suposición que la gran recesión ha terminado. ¿De dónde el Tesoro de los E.E.U.U. pedirá prestado $4,3 trillones en tres años?
Esta suma excede grandemente los excedentes comerciales combinados de los socios comerciales de EE.UU., el reciclaje (de los dólares) que ha financiado los últimos déficits presupuestarios de los EE.UU., y quizás exceda los ahorros totales del mundo.
Es incierto cómo el déficit presupuestario del 2009 fue financiado. Una fuente probable fueron las reservas de bancos creadas para las instituciones financieras por la Reserva Federal, cuando compró sus instrumentos financieros tóxicos. Estas reservas entonces fueron utilizadas para comprar la nueva deuda del Tesoro. Es decir el déficit presupuestario fue financiado por el deterioro en el balance de la Reserva Federal. ¿Cuánto tiempo puede durar tal intercambio de activos antes de que la Reserva Federal tenga que financiar el déficit de gobierno imprimiendo nuevo dinero?
Los déficits y los problemas de financiamiento similares han afectado a la Unión Europea, particularmente a sus miembros financieros más débiles. Para concluir: la crisis inicial ha plantado las semillas para dos nuevas crisis: deuda e inflación palanqueada por el gobierno.
Una tercera crisis también está en camino. Esta crisis ocurrirá cuando se pierda la confianza en el dólar de los EE.UU. como moneda de reserva de mundo. Esta crisis interrumpirá el mecanismo internacional de los pagos. Será especialmente difícil para los EE.UU., pues el país perderá la capacidad de pagar sus importaciones con su propia moneda. Las condiciones de vida de los EE.UU. disminuirán en tanto disminuya la capacidad de importar bienes (por ahora baratos).
La real crisis norteamericana
La crisis financiera es esencialmente una crisis de los EE.UU., expandida en el extranjero por la venta de instrumentos financieros tóxicos. El resto del mundo se metió en problemas por confiar en Wall Street. La real crisis americana es mucho peor que la crisis financiera. La crisis real de los EE.UU. es la exportación de fábricas industriales de los EE.UU., y de trabajos y servicio profesionales tales como ingeniería de programas informáticos y tecnología de la información.
La exportación de trabajos fue iniciada por las presiones de Wall Street sobre las corporaciones, para obtener ganancias más altas y por beneficios relacionados a los resultados que se convirtieron en la principal forma de remuneración para los niveles gerenciales. Los ejecutivos empresariales aumentaron sus beneficios y primas, substituyendo un trabajo en los EE.UU. por otro más barato en el exterior, en la producción de bienes y servicios comercializados en los EE.UU.
La exportación de trabajos está destruyendo las escaleras de la movilidad ascendente que hicieron de los EE.UU. una sociedad de oportunidades, y está erosionando el valor de la educación universitaria. Para la primera década del siglo XXI, la economía de los EE.UU. ha podido crear nuevos trabajos netos solamente en servicios no comercializables nacionales, tales como camareras, camareros, ventas al por menor, salud y ayuda social y, antes del hundimiento de las propiedades inmobiliarias, construcción. Estos trabajos son los peores pagados que aquellos trabajos que están siendo exportados, y estos trabajos no producen bienes y servicios para la exportación.
La exportación de trabajos ha aumentado el déficit comercial de los EE.UU., colocando más presión sobre el rol del dólar como moneda de reserva. Cuando los bienes y servicios exportados vuelven a los EE.UU., ellos aumentan las importaciones, empeorando así el desequilibrio comercial.
La política de exportación de trabajos es insana. Está desplazando el crecimiento del PIB de los EE.UU. a los lugares donde se exportan trabajos, tales como China, deteniendo así el crecimiento de los ingresos del consumidor de los EE.UU. En la última década, para continuar aumentando su consumo, las familias de los EE.UU. substituyeron la falta de crecimiento en sus ingresos con un aumento en el endeudamiento. Con el valor de sus casas refinanciadas y gastadas, los valores de propiedades inmobiliarias cayeron, y la deuda de las tarjetas de crédito está a niveles insostenibles, por lo que no es más posible que la economía de los E.E.U.U. base su crecimiento en el aumento de la deuda de los consumidores. Este hecho es un freno en la recuperación económica de los EE.UU.
Los paquetes del estímulo no pueden substituir el crecimiento en ingresos reales. Como muchos trabajos de alto valor agregado han sido exportados de los EE.UU., no hay ninguna manera de alcanzar un crecimiento real en ingresos personales en los EE.UU. El gasto del estímulo simplemente añade más deuda del gobierno y presión sobre el dólar, y siembra las semillas para una alta inflación.
Cuando se abandone al dólar
El dólar de los EE.UU. sobrevive como moneda de reserva porque no hay substituto evidente. El euro tiene sus propios problemas. Por otra parte, el euro es la moneda de una entidad política inexistente. La soberanía nacional continúa a pesar de la existencia de una moneda común en el continente europeo (pero no en Gran Bretaña).
Si se abandona el dólar, el resultado será probables acuerdos bilaterales en países con monedas fuertes, como Brasil y China lo están haciendo ahora. Alternativamente, el esquema bancor de John Maynard Keynes podría ser ejecutado, pues no requiere la moneda de un país como reserva. El plan de Keynes está diseñado a mantener la balanza comercial de un país. Solamente la moneda de un país como reserva puede conseguir balancear su comercio y déficits presupuestarios, como los EE.UU. lo han hecho. La perspectiva de un incumplimiento de pagos y/o una inflación de los EE.UU. y la disminución en el valor del cambio del dólar es una amenaza para el sistema de la reserva.
Así, las amenazas para la economía de los EE.UU. son extremas. Con todo, ni el gobierno de Obama, ni la oposición republicana, ni los economistas, ni Wall Street, ni los medios de comunicación masivos muestra cualquier preocupación. En lugar, engañan al público con cuentos sobre la recuperación y un gasto más alto en las guerras sin sentido que están acelerando la ruina económica y financiera de EE.UU.
Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Reagan. Es coautor de “The Tyranny of Good Intentions.” Su nuevo libro “How the Economy was Lost,” será publicado por AK Press / CounterPunch. Para contactos, escriba a: PaulCraigRoberts@yahoo.com
Traducido del inglés por A. Mondragón
Fuente: http://vdare.com/roberts/100202_crisis.htm |
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