La paradoja de Trump: Necesita de inmigrantes para objetivos económicos

Por Tyler Durden
En lo que podría convertirse en una paradoja ideológica para Donald Trump, de acuerdo con el Economic Cycle Research Institute (ECRI), el presidente no tendría más remedio que permitir a un número importante de inmigrantes en Estados Unidos, sí desea alcanzar su objetivo de agregar 25 millones de empleos en los próximos 8 años, como ha prometido su gobierno.
Como calcula el ECRI, sin un aumento dramático de la inmigración —o el número de mujeres que se incorporen a la fuerza laboral— será prácticamente imposible agregar 25 millones de empleos en los próximos ocho años, una de las principales promesas de crecimiento económico de la administración Trump. Esto se debe a que una medida clave de la salud económica, el número de personas que participan en la fuerza de trabajo (LFPR), que mostró tendencias positivas en el siglo 20, ha ido en la dirección contraria, porque en gran medida  participan menos mujeres.

Crecimiento a la baja
La gran mayoría de los “baby boomers” alcanzó la edad adulta de los 28 años, entre el final del último mandato del presidente Truman y el final del mandato del presidente Carter, cuando las poblaciones masculinas y femeninas crecieron aproximadamente en un ritmo de 1.7% anual. Pero en los próximos 20 años, hasta el comienzo del siglo XXI, la población masculina creció a sólo tres cuartas partes de ese ritmo y la población femenina creció a sólo dos tercios de ese ritmo. Y en el siglo XXI, el crecimiento de la población se desaceleró un poco más.
El punto que muchos expertos señalan es que el crecimiento total de la población está muy por debajo de lo que solía ser a través de los años menguantes de la administración Carter.

Población laboral a la baja
Pero eso no es todo, la exploración de los datos relacionados con el género muestra una historia mucho más preocupante. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, casi siete octavos de la población masculina de más de 16 años y casi un tercio de la población femenina de más de 16 años estaban en la fuerza de trabajo (véase el gráfico). Sin embargo, la LFPR para los hombres ha caído continuamente desde entonces, con la disminución de la aceleración entre mediados de los años 1950 y mediados de 1960, a continuación, la desaceleración continuó hasta la víspera de la Gran Recesión, en cuyo momento se vio otra caída notable, llegando al 69%.
En contraste, el LFPR para las mujeres siguió aumentando a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, convergiendo rápidamente con el LFPR masculino, y aumentando rápidamente entre mediados de los años setenta y principios de los ochenta, esencialmente en los años de Carter y los primeros años de Reagan. Pero este ritmo se desaceleró en los años 1980 y 1990, y luego alcanzó su punto máximo justo por encima del 60% a finales del siglo XX.

El rol del reemplazo tecnológico
En efecto, esta convergencia entre los LFPRs para hombres y mujeres, que fue una característica crítica del mercado laboral del siglo XX, terminó a finales de los años noventa. Sólo después de la Gran Recesión las dos LFPR se acercaron un poco más, pero eso fue sólo porque la tasa de participación de los hombres cayó aún más rápido que el de las mujeres.
Además, con el creciente papel del reemplazo tecnológico y la obsolescencia de los jornaleros no calificados y semicalificados, la tasa natural de creación de empleo podría ser incluso más lenta.
Como resultado, con la disminución de la tasa de participación, en gran medida debido a la demografía de la población, y debido a una desaceleración de la tasa de crecimiento natural de la población orgánica de EE.UU., Trump puede no tener más remedio que abrir las compuertas a los extranjeros, sí él espera cumplir su promesa de 25 millones de empleos en los próximos 8 años.

Leave a Reply