La millonaria revolución de Alba

Las oficinas centrales de Alba Petróleos de El Salvador. Foto: Fred Ramos

Las oficinas centrales de Alba Petróleos de El Salvador. Foto: Fred Ramos

Alba Petróleos de El Salvador es hija del FMLN y del gobierno venezolano. A sus pies germinó una red de empresas que hacen transacciones millonarias entre sí y que son dirigidas por un puñado de nombres que se repiten en los cargos claves de todas ellas y que a veces hacen el papel de vendedor y el de comprador simultáneamente. Uno de ellos sobresale en una docena de esas compañías.
Efren Lemus / elfaro.net
Alba Petróleos no es solo una empresa que vende gasolina y diésel: es una empresa con un corazón financiero que bombea millones de dólares hacia otras compañías que manejan estaciones de servicio, invierten en producción de alimentos, le apuestan a los títulos valores, a proyectos urbanísticos y a la generación de energía con fuentes alternativas. Y quizás hasta a financiar el nacimiento de la incipiente aerolínea de bajo costo de Centroamérica, VECA. ¿Y cuáles son las empresas y quiénes las personas que manejan este grupo empresarial que, según los mismos dirigentes del FMLN, ha sido capaz de mover unos 800 millones de dólares y pagar 224 millones de dólares al fisco en concepto de impuestos?
La publicidad oficial dice que Alba Petróleos no ayuda a los miembros de un partido y un anuncio televisivo resumía más o menos así su filosofía: “Ser solidarios con los que no tienen y socios con los que tienen”. El año pasado, El Faro pidió entrevistas a varios dirigentes del FMLN y a ejecutivos de Alba Petróleos para que expliquen eso que afirman sus anuncios de televisión. La respuesta, hasta el momento, ha sido el silencio.
Pero el Registro de Comercio y el Registro de la Propiedad hablan con elocuencia: este periódico documentó 87 préstamos de Alba Petróleos a empresas y personas naturales, por un total de 88 millones 443 mil 787 dólares. De esa lista de empréstitos, El Faro rastreó quiénes integran las juntas directivas de 64 sociedades y hay poco menos de una veintena que destacan por una característica aglutinadora: un puñado de nombres aparecen repitiéndose como directivos o como representantes legales en ellas, y de esa manera, desde cada una se puede trazar una línea recta o una sinuosa hasta Alba Petróleos o hasta el partido FMLN y su máxima dirigencia. El cruce de datos muestra cómo ese puñado de nombres claves en esas 16 compañías pueden llevar al José Luis Merino dirigente del partido FMLN o bien al José Luis Merino asesor de Alba Petróleos.
Además de Merino, miembro de la Comisión Política efemelenista, entre las conexiones más evidentes con el partido están el alcalde de San Sebastián Salitrillo, Francisco Humberto Castaneda Monterrosa, y el exalcalde de San Pedro Perulapán, Miguel Ángel Hernández Ventura. En la red empresarial aparece también uno de los hermanos de Merino: Sigfredo Israel Merino Cabrera. Los alcaldes y Merino Cabrera están en la dirección de empresas que trabajan con la importación de naves industriales o relacionadas con producción de energía solar.
¿Quiénes son las personas y las empresas más cercanas a lo que parece ser ese corazón financiero que bombea dinero? A continuación se detallan algunos de los negocios que constan en el Registro de Comercio y Registro de la Propiedad.

El dinero cambia de empresas, no de manos
La de Sodico es la historia de quien no tiene dinero y un día encuentra a un poderoso benevolente que le facilita convertirse en dueño de un millonario negocio de combustibles. El 22 de julio de 2011, cuando los ojos de muchos salvadoreños estaban sobre la Corte Suprema de Justicia para ver qué resolvía sobre la extradición a España de los militares acusados del asesinato de los sacerdotes jesuitas, a la Sociedad Distribuidora y Comercializadora de Combustibles y Lubricantes (Sodico) le preocupaba cómo comprar dos terrenos para instalar unas gasolineras.
Los terrenos que estaban en venta eran uno sobre el kilómetro 5½ del Boulevar del Ejército y otro en San Antonio Abad. Sodico quería comprarlos, quería instalar unas estaciones de servicio ahí, pero no tenía 3 millones 970 mil dólares para adquirirlos. En esta parte de la historia aparece, por primera vez, Alba Petróleos, la empresa que le presta el dinero para que Sodico afiance su negocio.
Seis meses más tarde, el 31 de enero de 2012, Sodico regresa a esa mina de dinero para pedir un nuevo préstamo, por 4 millones de dólares. Alba Petróleos se lo facilitó e, incluso, le concedió un período de gracia de un año para no pagar el 7 % del interés anual que habían pactado.
¿Qué tiene de especial Sodico para que alguien le preste 7.9 millones de dólares en menos de siete meses? ¿Por qué Alba Petróleos seleccionó a esa compañía para otorgarle el segundo empréstito más jugoso de entre 87 que están inscritos en el Registro de Propiedad? ¿Es Alba Petróleos una empresa financiera que da a todos sus clientes la gracia de no pagar intereses durante un año? ¿Cómo entender el mimoso trato entre Alba Petróleos y la empresa Sodico?
Un hallazgo de la investigación fue el del otorgamiento de un préstamo de 14 millones de dólares por parte de Alba Petróleos a un ciudadano panameño. Este es el presidente de la naciente aerolínea Vuelos Económicos Centroamericanos (VECA). El rastreo, sin embargo, no encontró más relación que la del millonario crédito.
Una de las personas que podría responder las preguntas o inquietudes que surgen es José Luis Merino, pero hasta ahora se ha rehusado a una entrevista. El Faro pidió hace tres meses una entrevista con Merino para hablar de los negocios Alba, pero aún no ha aceptado.
Este periódico encontró información que puede resumirse en cuatro claves que muestran que los 7.9 millones de dólares pasaron de empresa a empresa, pero que en realidad fueron manejados por las mismas personas.

Clave uno: el poder tras el trono. Carmen Leonor Aguilar Merino. El nombre de ella no aparece en ninguna compra de inmueble, en ninguna gestión de los 7.9 millones de dólares que Alba Petróleos prestó a Sodico. Sin embargo, Carmen Leonor Aguilar Merino es un nombre de peso en el mundo de los negocios Alba. Es la presidenta suplente de Sodico y también es accionista de otra empresa llamada Coordinadora y Asesora de Proyectos (Capsa). Uno de los principales socios de Capsa se llama Sigfredo Israel Merino Cabrera, hermano de José Luis Merino, uno de los principales dirigentes del FMLN. José Luis Merino no es directivo de Alba Petróleos, sino asesor, pero es administrador de Consultores Técnicos Empresariales y su suplente es Sigfredo Israel, su hermano.
Clave dos: un negocio entre socios. Cuando la transnacional Chevron Caribbean decidió vender un lote en San Antonio Abad, alguien cercano a la familia Merino tenía 1.1 millones de dólares para comprarlo. Ese alguien se llama Marco René Martínez Estrada, el representante de Energía Orgánica (Energor), esa compañía que dice dedicarse tanto al reciclaje de sustancias como a la importación, transporte y comercialización de petróleo. Energor fue dueña de ese lote durante menos de un mes y luego, el 22 de julio de 2011, lo vendió a Sodico.

Seguir la pista de los negocios de Energor y Marco René Martínez Estrada es como tener dos caminos con rumbo distinto que terminan en un mismo lugar o, mejor dicho, en un mismo apellido.
Si usted sigue la ruta de Marco René Martínez Estrada encontrará que además de administrar Energor, es socio de Sigfredo Israel Merino, en la empresa Capsa. Hace un tiempo, los socios de esa empresa fueron denunciados en la Fiscalía de Santa Tecla por irregularidades en la administración de la compañía, un caso que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia. Pero veamos hacia dónde lleva el otro camino, el de Energor: al seguir esta ruta encontrará que esa empresa hizo un préstamo de 300 mil dólares para que los propietarios de un inmueble en la Residencial Los Sueños, departamento de La Libertad, financiaran una construcción. Los dueños de esa propiedad se llaman Carmen Leonor y Sigfredo Israel Merino, según el Registro de Propiedad.
La Residencial Los Sueños es un proyecto de la Inmobiliaria Las Piletas, empresa dirigida por el expresidente de Arena en la década de los noventa, Juan José Domenech.

Clave tres: el abogado que está en todas partes. José Mauricio Cortez Avelar es un notario que trabaja con Alba Petróleos: ha elaborado los documentos de varios préstamos concedidos por esa empresa y también elaboró las escrituras que dieron vida a Alba Gas y Alba Fertilizantes. Sin embargo, el 31 de enero del 2012, cuando Alba Petróleos le dio 4 millones de dólares a la empresa Sodico, Cortez Avelar estaba a la otra orilla del río: en ese caso no aparece como abogado de Alba Petróleos sino como el apoderado general de Sodico. 20 días más tarde de esa operación, el abogado se convirtió en el administrador único de Sodico.
Además, Cortez Avelar también fue presidente de Energor, la compañía que vendió el lote en San Antonio Abad a Sodico, lo que pone a este abogado y notario en los tres vértices de este triángulo: está en la empresa que desembolsó los 7.9 millones de dólares (fue notario de Alba Petróleos); está en la empresa que recibió los 7.9 millones de dólares (fue apoderado y administrador de Sodico) de Alba Petróleos; y está en la empresa que captó parte de los 7.9 millones de dólares, gracias a la venta del lote en San Antonio Abad (fue presidente de Energor).
Eso no es todo. Cortez Avelar también es director del Centro de Investigaciones de Alba Petróleos y socio de Sigfredo Israel Merino Cabrera en dos empresas que se dedican a la explotación de energía solar. Cortez Avelar también fue el primer presidente de la empresa Subes El Salvador, la empresa que maneja la nueva tarjeta electrónica de prepago del transporte público.
Hace un mes, al mediodía del 20 de diciembre de 2013, El Faro llamó a la oficina de Cortez Avelar para solicitarle una entrevista. La persona que atendió la llamada aseguró que el abogado estaba fuera del país, pero que a su regreso le haría saber de la solicitud. Al cierre de esta nota no había respondido.

Una de las porciones más grandes del pastel Alba
Sí: Alba Petróleos es más, mucho más que gasolina y diesel. Alba Petróleos se parece a un jugador de barajas que tiene varios ases a los que puede apostar o, mejor dicho, con los que puede ganar dinero.
Y así como un jugador guarda con sigilo sus cartas, así Alba Petróleos poco o nada ha dicho sobre una millonaria inversión para la construcción de viviendas en cuatro propiedades que otrora fueron una colina tapizada de árboles, conocida como la finca Loma Linda y La Joya, en Nuevo Cuscatlán, La Libertad.
Alba Petróleos ha invertido 16 millones de dólares en ese proyecto inmobiliario. Los detalles de ese negocio son así: el 14 de diciembre de 2012, Alba Petróleos pactó con la empresa Inversiones Valiosas (Inverval) la apertura del crédito y los desembolsos se pactaron en cuatro partes, según los avances en la construcción de las viviendas.
El día del acuerdo, Inverval recibió 4 millones de dólares para que pudiera comprar un lote en la finca Loma Linda, otros tres en la finca La Joya, ahora conocida como Residencial Greenside Santa Elena, y para iniciar los trabajos de terracería. El resto del dinero se desembolsaría según el avance de la construcción de viviendas.
De los 87 préstamos que Alba Petróleos ha hecho bajo la figura de mutuo hipotecario, el de Inverval es el más jugoso, según los documentos del Registro de la Propiedad.
¿Y qué es Inverval? ¿Quién o quiénes la manejan y lograron ese apoyo millonario de Alba Petróleos? Inverval se dedica, básicamente, a dos cosas: comprar, vender y colocar títulos valores (acciones, bonos, inversiones); y a las actividades inmobiliarias en general (urbanizar, parcelar y comercializar lotificaciones rurales o urbanas). La empresa fue creada el 3 de octubre de 2012 y su primer administrador fue Juan Carlos Mata.
¿Cómo se consigue que una empresa logre un contrato por 16 millones de dólares cuando apenas tiene dos meses de haber incursionado en el mercado? Quizás una indagación sobre los contactos de Inverval en el mundo de los negocios aportes pistas para resolver el misterio. Un cambio de administrador que ocurrió el 17 de mayo de 2013 ayuda a entender esto. Ese día, Juan Carlos Mata cedió su puesto de administrador de Inverval a José Mauricio Cortez Avelar, el abogado que trabaja con Alba Petróleos y que es socio de Sigfredo Israel Merino Cabrera, hermano de uno de los máximos dirigentes del FMLN.
Y para armar la trama de estas empresas y el puñado de personas que las maneja el nombre del administrador suplente de Inverval también es útil: se trata de Edwin Antonio Merino Hernández, quien también ha sido apoderado de Sodico, aquella empresa dedicada a la comercialización de combustibles que recibió 7.9 millones de dólares, en aquellos días de 2012 cuando la Corte Suprema de Justicia debatía qué hacer con la petición de extradición de varios militares procesados en España por el asesinato de los sacerdotes jesuitas.

Los hombres Alba en el sector energía y su aliado en Taiwán
El secretario técnico de la Presidencia, Álex Segovia, hace chiquitos los ojos al sonreír mientras un inversionista taiwanés le estrecha la mano derecha con sus dos manos, en tanto la mano libre de Segovia, la izquierda, se extiende hasta sujetar el codo derecho de su interlocutor, que también sonríe. La imagen, publicada por el Diario El Mundo el 31 de octubre de 2012, va acompañada de un texto que menciona que el gobierno destacó ese día una recuperación de las inversiones extranjeras, rubro en el que El Salvador tiene años de ir a la zaga no solo en Centroamérica, sino en todo el continente. Una muestra de esa mejoría, dijo el secretario técnico, era la inversión de 2 millones de dólares de Seedtech Energy, una empresa especializada en productos de iluminación que usan energía solar.
Segovia aseguró que la empresa taiwanesa se comprometía a “expandir entidades de negocios, oficinas representativas y transferir tecnología a la industria solar del país”. Lo que Segovia no dijo es quién o quiénes serían los interlocutores salvadoreños de esa inversión.
Un receptor natural de esa inversión taiwanesa podría ser, a la luz de los Registros de Comercio, la Albatech Green Energy, una empresa salvadoreña que nació siete meses después de aquel estrechón de manos, el 17 de mayo de 2013, y que tiene como finalidad el ensamblado e instalación de paneles solares. Ah, por cierto, desde hace algunas semanas los candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República por el FMLN, Salvador Sánchez Cerén y Óscar Ortiz, aparecieron en algunas vallas en la vía pública ofreciendo crear la primera planta de paneles solares para procurar la generación de energía eléctrica más barata.
En la directiva de esa empresa Albatech Green Energy hay dos nombres que aparecen reiteradamente en los negocios de Alba Petróleos. Uno ocupa el cargo de secretario de Albatech Green Energy, y su nombre es Sigfredo Israel Merino Cabrera. Si les suena es porque ya este nombre apareció antes en este texto, vinculado a otros negocios de la red Alba; el otro tiene cargo de tercer director suplente, y quizás su nombre también les resulte familiar a estas alturas de este reportaje: José Mauricio Cortez Avelar. Sí, el abogado y notario que aparecía en cada vértice de aquel triángulo de empresas haciendo negocios. El director ejecutivo de la empresa es Ko-chien Chu, aquel inversionista taiwanés a quien el 31 de octubre de 2012 el secretario técnico de la presidencia estrechaba efusivo la mano.
Los integrantes de la directiva de Albatech Green Energy también tienen participación en otras empresas que tienen vasos comunicantes con Alba Petróleos. He aquí algunas de esas empresas, que están en el rubro de la producción de energía.
1. Alba Gas. Es una empresa que inició operaciones el 17 de diciembre de 2012 y cuya finalidad es la importación, almacenamiento, comercialización, distribución y transporte de gas natural y sus derivados. El presidente de la compañía se llama Francisco Humberto Castaneda Monterrosa, el alcalde por el FMLN en San Sebastián Salitrillo, Santa Ana. Ah, por cierto, Castaneda Monterrosa es también el vicepresidente de Alba Petróleos.
Una de las inversiones más importantes de Alba Gas es la compra de 11 lotes en la Hacienda El Ángel, en Comotepeque, Nejapa. La compra se realizó el 25 de abril de 2013, cuatro meses después de la creación de la empresa, por un monto de 2 millones 260 mil 324 dólares.
Entre Alba Gas y la empresa que tiene socios taiwaneses para la inversión en paneles solares hay un vaso comunicante: Miguel Ángel Hernández Ventura, alcalde del FMLN en San Pedro Perulapán, Cuscatlán, durante el período 2006-2009. Hernández Ventura es el primer director suplente de Albatech Green Power. Ah, por cierto, Hernández Ventura también ha sido uno de los apoderados administrativos de Alba Petróleos.
2. Termopuerto. Esta empresa trabaja en montar un sistema de tuberías de carga y descarga, con sus respectivos tanques de almacenamiento para fuel oil, para generar energía eléctrica en Acajutla, Sonsonate. En la directiva de Termopuerto Limitada de Capital Variable aparece Hernández Ventura, el exalcalde de San Pedro Perulapán, quien también es directivo de Albatech Green Power.
Y junto al de Hernández Ventura, al revisar la directiva de Termopuerto, aparece también otro nombre ubicuo en los negocios Alba: Sigfredo Israel Merino Cabrera, el hermano de uno de los máximos dirigentes del FMLN. Mientras Merino Cabrera aparece en el Registro como primer director, Hernández Ventura aparece como segundo.

Rais, el enemigo político que se volvió socio
Quizás hay negocios tan buenos que tienen el poder de eliminar amarguras, provocar amnesia y transformar en amigos a viejos enemigos. El caso de corrupción en la venta del Ingenio El Carmen, otrora propiedad del Banco de Fomento Agropecuario (BFA), puede ayudar a entender esto.
Allá por octubre de 2001, la Asamblea Legislativa creó una comisión para investigar el caso, pero el entonces presidente legislativo, Walter Araujo, bloqueó la iniciativa. Entonces llegó un conato de rebelión. El diputado Roberto Lorenzana, del FMLN, dijo que desobedecería la orden de los directivos porque intuía que era una treta para tapar la corrupción del partido Arena.
13 años después, uno de los tres protagonistas de las irregularidades que denunciaba el FMLN tiene negocios con varios personajes importantes en el FMLN. Se trata del empresario José Aquiles Enrique Rais, el primer director suplente de Manejo Integral de Desechos Sólidos (Mides), empresa de economía mixta en la que participan varias alcaldías, y que se dedica al tratamiento de desechos sólidos.
Rais es director suplente, y alguien que lleva ese mismo apellido, Hugo Ernesto Blanco Rais, ha sido presidente, secretario y primer director de Mides. Por el lado de las alcaldías, Mides tiene a Jaime Lindo, edil de Soyapango por Arena, como vicepresidente; y a Fidel Fuentes, alcalde del FMLN por San Marcos, como uno de los directores suplentes.
El círculo de Rais y el del dirigente efemelenista José Luis Merino se traslapan en Mides, pero también en otro lugar: la Coordinadora y Asesora de Proyectos (Capsa). Sí, esa compañía de la que la presidenta suplente de Sodico es accionista. Además, Sigfredo Israel Merino Cabrera ha sido administrador y representante legal de esa compañía. Y en esa compañía vuelve a aparecer el apellido Rais: allá por mayo de 2010, la administradora suplente era Michelle Marie Rais de Barake.
Rais de Barake está en la directiva de otras empresas creadas por Enrique Rais y que forman el Rais Group. En la página web del grupo se lee: “La adquisión del Relleno Sanitario CAPSA en Sonsonate, obedece a una oportunidad estratégica de expansión de Mercado, que permitió consolidar la operación de disposición final de desechos sólidos, en el corto plazo, con un fuerte posicionamiento en la zona occidental del país”.
Aunque hoy hace negocios importantes con personajes importantes para el partido FMLN, lo de Rais y el ingenio El Carmen no es un asunto totalmente olvidado para alguna gente del FMLN. Al menos para aquellos que no saben que los negocios pueden ser como un dulce que quita amarguras y vuelve amigos a los enemigos.
El 16 de julio de 2012, cuando una decena de militantes del Frente se instaló cerca de Medicina Legal, en apoyo al nombramiento de Ovidio Bonilla como presidente de la Corte Suprema de Justicia, un hombre vociferaba con un megáfono desde un pick up blanco las razones por las cuales debía mantenerse ese nombramiento.
Decía el hombre que los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional, la instancia que desconoció a Bonilla, eran un “instrumento” de la ANEP y la derecha. Decía el hombre que esa Sala protegió a los militares acusados en España del asesinato de los sacerdotes jesuitas y que había liberado a los responsables del millonario fraude en el BFA… Cuando esa denuncia de impunidad resonaba en las cercanías de Medicina Legal, al mediodía del 16 de julio de 2012, uno de los protagonistas del caso que aquel hombre denunciaba ya tenía más de dos años de ser socio de personajes importantes del FMLN.
¿Duda aún de que los negocios pueden tener el poder de convertir en amigos a los que parecen enemigos irreconciliables? El extremo sería que un día el candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, se sentara a una mesa a discutir con dirigentes del FMLN la estrategia de una empresa. Claro que eso no ocurrirá, aunque… aunque…
El Registro de Comercio nos revela esta curiosidad: Norman Quijano, alcalde de San Salvador y candidato a la presidencia por el partido Arena, es el secretario de la empresa Procesadora de Desechos Sólidos Voluminosos, creada el 7 de junio de 2010, para construir y operar una planta de manejo de desechos voluminosos. Se trata de una empresa de economía mixta en la que el presidente es Roger Blandino Nerio, miembro de la comisión política del FMLN y exalcalde de Mejicanos hasta 2012. Los negocios no se detienen ante muros ideológicos.

One Reply to La millonaria revolución de Alba

  1. jhony melgar says:

    interesante . reportaje gracias

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